
Ayer encontré una caja.Era pequeña, no muy grande estaba forrada de una tela con estampado floreado de color rosa suave, los bordes estaban despuntados y algo agrietados.La saque de un armario lleno de ropa de tiempos pasados, de cuando era pequeña y me encantaba ponerme los tacones de mi madre y andar por el pasillo con ellos como si fuera una modelo.
No era la primera vez que había visto la caja, pero si la primera que me había sentado en el césped del jardín bajo la sombra de un pequeño árbol, me había pasado una tarde entera contemplando las cosas tan fascinantes que había en su interior, y aunque eran cosas sin valor, me traían muchos recuerdos.
Dentro había unas partituras muy viejas y amarillentas por la edad, un reloj de bolsillo con una cadena, unas cuantas fotos en tono sepia en las que salían unos señores con un bigote enorme y con unas gafas muy raras, unos sobres llenos de flores secas y un dibujo de un gato emborronado de tinta.
En ese momento se me ocurrió una idea genial, fui a mi habitación y coji una caja de zapatos vacía y comencé a meter desde ese día todos los objetos que han estado presentes conmigo en los mejores momentos de mi vida. Ahora en ella hay una foto de mis amigos en una tarde de playa, el lazo del vestido de la fiesta de fin de curso, un pasador de brillantes de mi hermana, un colgante con el nombre de mi perro y unas cuantas hojas de arboles en otoño.
Quiero que me ayudes a completar mi caja con la foto de tu mejor sonrisa.
Porque no es el valor de las cosas lo que nos hace felices, sino el valor del recuerdo.
By : Little A
No hay comentarios:
Publicar un comentario