A todos nos utilizan en un momento u otro de nuestra vida. Es más, a menudo lo aceptamos con gusto.
Es un trato que se hace para conseguir lo que se quiere o lo que se necesita: Un te quiero, un amigo, una entrada a un partido, una invitación a una fiesta... En definitiva, una transacción justa y consensuada...las más de las veces. Pero sentirse utilizado es otra cosa. En ese caso, no eres más que instrumento de la ambición del otro. Espectador entre el público y testigo mudo de su fantasía.
By:Little A
By:Little A
Lo segundo suele ser doloroso.
ResponderEliminarMe gustó tu blog y te seguimos. Pásate por el nuestro y síguenos si te gusta, un besito.
http://vivanlosidiotasquenoshacenreir.blogspot.com/
Te esperamos